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Psicología comunitaria: cuando lo terapéutico también sucede fuera de la consulta

  • Writer: Gema Benito González
    Gema Benito González
  • 6 days ago
  • 3 min read

Cuando pensamos en acudir a terapia, solemos imaginar un espacio íntimo, una sala tranquila y una conversación que sucede entre cuatro paredes. Y aunque ese encuadre sigue siendo valioso y necesario, mi forma de entender la psicología va un paso más allá: la salud mental también se construye en comunidad.


Por eso, en mi consulta de psicología en Barajas —y en las sesiones de terapia online— incorporo un enfoque de psicología comunitaria, donde el entorno, los vínculos y los recursos del barrio forman parte activa del proceso terapéutico.


La comunidad como red que sostiene


Muchas de las personas que acompaño comparten una sensación común: el aislamiento. A veces viven un duelo, ansiedad, un cambio vital o una etapa de crianza intensa y sienten que les falta red, referencias o espacios donde sentirse parte de algo más amplio.


Desde este lugar, prescribir recursos comunitarios no es algo anecdótico. Recomendar acudir a una Jam en el Camping Osuna, una visita al Huerto de Alameda de osuna, una tienda de barrio o un espacio vecinal cercano es una forma de invitar a reconectar con la vida cotidiana, con lo simple y con lo compartido.


Estos lugares no “curan” por sí solos, pero ofrecen experiencias reguladoras: contacto con la naturaleza, ritmos más lentos, intercambio humano, sensación de pertenencia. Y todo eso tiene un impacto directo en el bienestar emocional.


Terapia glocal: lo local y lo global se encuentran


Trabajo desde una mirada glocal, integrando lo local (el barrio, los parques, los comercios, los espacios comunitarios) con lo global (la terapia online, los procesos personales que trascienden fronteras, las personas que viven fuera de España).


Así, alguien que acude a terapia online desde un entorno rural o desde otro país puede encontrar inspiración para tejer su propia red comunitaria; y alguien que vive en Barajas puede redescubrir su barrio como un espacio que acompaña su proceso terapéutico.


Prescribir experiencias, no solo palabras


En sesión, a veces “receto” pequeñas experiencias: sentarse a observar, entrar en una tienda sin prisa, caminar sin objetivo, sostener una conversación breve con alguien desconocido. Son gestos sencillos que ayudan a salir del aislamiento, a volver al cuerpo y a la respiración, y a recordar que no transitamos los cambios en soledad.


Porque sanar no es solo mirar hacia dentro, sino también volver a sentirse parte del tejido social.


Construir una red más habitable


Mi aspiración es que las personas que pasan por esta consulta no solo encuentren alivio, sino también un lugar desde el que reconectar con su entorno y con otras personas, aunque no se conozcan entre sí. Una comunidad silenciosa, respetuosa, que se sostiene desde la distancia y la cercanía.


En definitiva, esta es mi manera de entender la psicología: como un acompañamiento que sucede en sesión, sí, pero también en los caminos que recorremos fuera de ella.


Si sientes que tu malestar tiene que ver con el ritmo de vida, el aislamiento o los cambios vitales, quizá te interese conocer mi forma de acompañar desde la psicología en Alameda de Osuna, un enfoque cercano que integra el entorno y la historia personal. En el blog también profundizo en cómo el contexto influye en nuestra salud mental, por ejemplo en el artículo de 5 ejercicios para calmar la ansiedad desde casa o en esta reflexión sobre el estigma y el autoestigma en salud mental, donde abordo cómo lo social y lo individual se entrelazan en el bienestar emocional.

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